1.- Resumen
La expresión de un esquema de Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica en la Memoria del PGC a semejanza del estado de resultados contemplado en el Plan de Contabilidad Francés y también de otros modelos ya experimentados como el de la Central de Balances del Banco de España, o el requerido periódicamente por la CNMV, nos parece una novedad en las prácticas de la contabilidad española digna de ser resaltada, a pesar de haber previsto su presentación con carácter voluntario.
En efecto, las ventajas informativas que aporta su formulación son de sumo interés para distintos usuarios de la información contable, concretándose desde nuestro punto de vista en las siguientes:
Todo para el mundo empresarial
viernes, 10 de febrero de 2012
CiberEmpresarial: Interés de una presentación vertical.
Interés de una presentación vertical.
La Cuenta Analítica tiene como fin fundamental determinar un conjunto de magnitudes, algunas de ellas no disponibles en el modelo de Cuenta de Pérdidas y Ganancias obligatorio, aptos para el análisis económico. En el primer tramo de la Cuenta se sitúan los saldos intermedios de gestión, a partir de los cuales se lleva a cabo la distribución de rentas entre los factores de la producción, expresando a su vez, los resultados parciales de diversa naturaleza.
Los saldos intermedios de Gestión
En una primera aproximación, hemos de destacar que la cuenta «Analítica», incorpora información de tres magnitudes relevantes en el estudio de la actividad empresarial.
La Cuenta Analítica tiene como fin fundamental determinar un conjunto de magnitudes, algunas de ellas no disponibles en el modelo de Cuenta de Pérdidas y Ganancias obligatorio, aptos para el análisis económico. En el primer tramo de la Cuenta se sitúan los saldos intermedios de gestión, a partir de los cuales se lleva a cabo la distribución de rentas entre los factores de la producción, expresando a su vez, los resultados parciales de diversa naturaleza.
Los saldos intermedios de Gestión
En una primera aproximación, hemos de destacar que la cuenta «Analítica», incorpora información de tres magnitudes relevantes en el estudio de la actividad empresarial.
Conozca o sepa: Definición y Formato de la Cuenta Analítica
Definición.
Con el mismo interés manifestado en anteriores capítulos, y con el fin de destacar la importancia de cada uno de los estados financieros complementarios que en este volumen analizamos, proponemos ahora la siguiente definición de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica del PGC.
Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica:
Es un estado contable de circulación económica que muestra en una sola relación vertical los ingresos y gastos del período, entremezclándolos de acuerdo con unos determinados criterios para dar lugar en sentido descendente a las magnitudes de valor de la producción, valor añadido de la empresa así como diversos niveles de resultados, todos ellos de gran significación en el análisis de la gestión empresarial.
En efecto, se trata de un estado de circulación económica real por dar cuenta del desarrollo de las actividades de compra, producción y venta en la empresa, el cual puede formularse con carácter anual, o en períodos intermedios, como ocurre con la exigencia establecida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de presentar dicho modelo semestralmente. También tiene interés su elaboración con carácter previsional, pudiéndose mantener a partir de él una comparación continua entre valores reales y presupuestados, permitiendo con el análisis de las desviaciones de resultados una mejora de la gestión empresarial. Por último, su significación para el análisis retrospectivo, se basa en su estructuración informativa, que muestra paso a paso, la desagregación de magnitudes economico-financieras de la empresa, en diferentes niveles, conducentes al resultado después de impuestos.
Formato.
La Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica es un modelo de estado con mayor perfección informativa que otros modelos de estados de resultados, capaz de facilitar el análisis de la actividad de la empresa y de su evolución.
Este formato analítico de pérdidas y ganancias, -sin ajustarse al esquema vertical de la anteriormente citada Cuarta Directiva- no presenta un esquema calificable de experimental, o completamente original, muy al contrario está estructurado ofreciendo un escalonamiento de resultados semejante a la cuenta analítica del Plan Francés de 1982, y mantiene un parecido casi idéntico con el utilizado por la Central de Balances del Banco de España, además de tener la ventaja de encontrarse adaptado al que integra la Central Económica Europea que desarrolla el Proyecto BACH, y también al que periódicamente requiere a las empresas que cotizan en Bolsa como parte de la información intermedia la CNMV, por lo que, entendemos sobradamente justificada su inclusión en el PGC con el formato que en el cuadro 6.1 expresamos.
Observamos que en los primeros niveles de la Cuenta se acumula toda la generación de valor, tanto el valor vendido y refrendado por el mercado, como el valor acumulado pero no vendido de las existencias, trabajos efectuados por la empresa para su inmovilizado más las subvenciones a la explotación si las hubiere. A este valor de la producción se le deducen todas las adquisiciones al exterior para calcular el valor añadido por la empresa en su conjunto, al cual se le deduce como partida principal, los gastos de personal, para llegar al resultado bruto de la explotación o excedente empresarial, del que detrayendo las diversas dotaciones a amortizaciones y provisiones aparece el resultado neto de la explotación.
La propuesta del PGC de mostrar por separado en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, las pérdidas y beneficios de la explotación, de los resultados financieros positivos y negativos, implica que pueda analizarse la actividad económica de la empresa independiente de la estructura financiera de la empresa que la realiza. Así sumando los ingresos financieros y restando los gastos financieros de compras, ventas y de estructura y la dotación para amortizaciones y provisiones financieras, nos encontramos con el resultado de las actividades ordinarias en sus componentes económico y financiero. Restando de ese saldo los ingresos y gastos extraordinarios calculamos el resultado antes de impuestos, del que deducido el impuesto de sociedades, obtenemos la pérdida o ganancia del ejercicio.
De este modo, si comparamos el esquema de Cuenta Analítica con el modelo de Cuenta de Pérdidas y Ganancias obligatoria, deducimos una falta de identidad entre ambas que desaparece en el nivel de Resultado Neto de la Explotación, a partir del cual los resultados parciales que se obtienen coinciden en las dos cuentas.
Por tanto, la aportación informativa más destacable del modelo objeto de nuestro estudio, es el reflejo del valor añadido de la empresa y del resultado bruto de la explotación. No obstante, cabe preguntarse, si a partir de este último saldo se podría haber adoptado un criterio diferente de determinar resultados, que aportasen información adicional para el control interno, utilizando una clasificación de gastos e ingresos según el origen de los mismos en las secciones de la empresa, que diese lugar a una auténtica cuenta funcional. Si bien es cierto que, en ese caso tendríamos un modelo distinto de los ya comentados estados de resultados normalizados requeridos por los organismos reguladores de actividades sectoriales, del mercado de valores y otros de análisis y tratamiento de datos, debiendo reconocer los inconvenientes que tal cambio supondría para la empresa por generar nuevos costes de duplicidad de información.
Con el mismo interés manifestado en anteriores capítulos, y con el fin de destacar la importancia de cada uno de los estados financieros complementarios que en este volumen analizamos, proponemos ahora la siguiente definición de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica del PGC.
En efecto, se trata de un estado de circulación económica real por dar cuenta del desarrollo de las actividades de compra, producción y venta en la empresa, el cual puede formularse con carácter anual, o en períodos intermedios, como ocurre con la exigencia establecida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de presentar dicho modelo semestralmente. También tiene interés su elaboración con carácter previsional, pudiéndose mantener a partir de él una comparación continua entre valores reales y presupuestados, permitiendo con el análisis de las desviaciones de resultados una mejora de la gestión empresarial. Por último, su significación para el análisis retrospectivo, se basa en su estructuración informativa, que muestra paso a paso, la desagregación de magnitudes economico-financieras de la empresa, en diferentes niveles, conducentes al resultado después de impuestos.

La Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica es un modelo de estado con mayor perfección informativa que otros modelos de estados de resultados, capaz de facilitar el análisis de la actividad de la empresa y de su evolución.
Este formato analítico de pérdidas y ganancias, -sin ajustarse al esquema vertical de la anteriormente citada Cuarta Directiva- no presenta un esquema calificable de experimental, o completamente original, muy al contrario está estructurado ofreciendo un escalonamiento de resultados semejante a la cuenta analítica del Plan Francés de 1982, y mantiene un parecido casi idéntico con el utilizado por la Central de Balances del Banco de España, además de tener la ventaja de encontrarse adaptado al que integra la Central Económica Europea que desarrolla el Proyecto BACH, y también al que periódicamente requiere a las empresas que cotizan en Bolsa como parte de la información intermedia la CNMV, por lo que, entendemos sobradamente justificada su inclusión en el PGC con el formato que en el cuadro 6.1 expresamos.
Observamos que en los primeros niveles de la Cuenta se acumula toda la generación de valor, tanto el valor vendido y refrendado por el mercado, como el valor acumulado pero no vendido de las existencias, trabajos efectuados por la empresa para su inmovilizado más las subvenciones a la explotación si las hubiere. A este valor de la producción se le deducen todas las adquisiciones al exterior para calcular el valor añadido por la empresa en su conjunto, al cual se le deduce como partida principal, los gastos de personal, para llegar al resultado bruto de la explotación o excedente empresarial, del que detrayendo las diversas dotaciones a amortizaciones y provisiones aparece el resultado neto de la explotación.
La propuesta del PGC de mostrar por separado en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, las pérdidas y beneficios de la explotación, de los resultados financieros positivos y negativos, implica que pueda analizarse la actividad económica de la empresa independiente de la estructura financiera de la empresa que la realiza. Así sumando los ingresos financieros y restando los gastos financieros de compras, ventas y de estructura y la dotación para amortizaciones y provisiones financieras, nos encontramos con el resultado de las actividades ordinarias en sus componentes económico y financiero. Restando de ese saldo los ingresos y gastos extraordinarios calculamos el resultado antes de impuestos, del que deducido el impuesto de sociedades, obtenemos la pérdida o ganancia del ejercicio.
De este modo, si comparamos el esquema de Cuenta Analítica con el modelo de Cuenta de Pérdidas y Ganancias obligatoria, deducimos una falta de identidad entre ambas que desaparece en el nivel de Resultado Neto de la Explotación, a partir del cual los resultados parciales que se obtienen coinciden en las dos cuentas.
Por tanto, la aportación informativa más destacable del modelo objeto de nuestro estudio, es el reflejo del valor añadido de la empresa y del resultado bruto de la explotación. No obstante, cabe preguntarse, si a partir de este último saldo se podría haber adoptado un criterio diferente de determinar resultados, que aportasen información adicional para el control interno, utilizando una clasificación de gastos e ingresos según el origen de los mismos en las secciones de la empresa, que diese lugar a una auténtica cuenta funcional. Si bien es cierto que, en ese caso tendríamos un modelo distinto de los ya comentados estados de resultados normalizados requeridos por los organismos reguladores de actividades sectoriales, del mercado de valores y otros de análisis y tratamiento de datos, debiendo reconocer los inconvenientes que tal cambio supondría para la empresa por generar nuevos costes de duplicidad de información.
Introducción: La Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica [Concepto]
Introducción
Como es sabido, la Cuarta Directiva de la CEE (78/660/CEE) permitió a los Estados Miembros la posibilidad de introducir en sus legislaciones nacionales uno o varios modelos de cuentas anuales de entre los previstos en su texto.
De las opciones contempladas para la presentación de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, nuestra Ley de Sociedades Anónimas se inclinó por mantener la continuidad en la tradición contable; esto es, estableció una clasificación de gastos e ingresos por naturaleza con disposición horizontal, y el plan contable de 1990 promulgado como desarrollo reglamentario de la Ley Mercantil, reguló la presentación obligatoria de los resultados en un formato con el mismo criterio, aunque con mayor desglose para el conjunto de cuentas que la integran.
Las modificaciones sustanciales introducidas por el PGC respecto al contenido de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, han venido dadas por los cambios realizados en la estructura de los grupos de gastos e ingresos, llevados a cabo con el fin de facilitar un cálculo más económico de los resultados, pretendiendo favorecer con ello la determinación de magnitudes tan relevantes para el análisis de la actividad empresarial como el valor añadido generado.
No es de extrañar tal orientación de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias encaminada a la obtención del valor añadido, pues ante todo, es un importante instrumento de análisis que da idea de las rentas generadas por la empresa y de su reparto, sin olvidar su carácter de elemento de conexión entre la micro y la macro contabilidad en la medida en que el agregado del valor añadido de todas las empresas conduce a una magnitud próxima a la renta nacional. No obstante, la realidad plasmada en la Ley ha sido contradictoria con tales argumentos, puesto que la cifra de valor añadido y demás saldos intermedios de gestión no están recogidos expresamente entre las Cuentas Anuales obligatorias .
Sucede lo mismo en la cuenta de resultados de la Cuarta Directiva, en la que estando la disposición de ingresos y gastos orientada a la obtención del valor añadido bruto, en ningún caso se hace mención de esa magnitud. El motivo de esa ausencia pudo ser que en las discusiones previas a la aprobación de la Directiva, no hubo desde el IASC ninguna iniciativa sobre esta cuestión, y que en todo caso, por tratarse de un texto general de contenidos mínimos, se considerase entonces que incorporar tal concepto suponía contemplar aspectos demasiado específicos,
Gallizo, J.L. (1990a).
La razón que, a nuestro modo de ver lo justifica es que, desde sectores oficiales no se estimó oportuno introducir innovaciones importantes, que sin repercutir directamente en las exigencias de la información externa, provocasen costes adicionales de adaptación.
Por tanto, aunque tales avances no encontraron acomodo entre las normas reguladoras de la presentación obligatoria de cuentas, al menos sabemos que a partir del PGC de 1990 disponemos de una interesante novedad en nuestras prácticas, consistente en elaborar cuentas de pérdidas y ganancias siguiendo un modelo opcional dentro de las posibles que ofrece la IV Directiva, concretamente, aquel que responde a una clasificación de ingresos y gastos por naturaleza y presentación en forma de estado. Con lo cual, España, como país miembro de la CEE utiliza la opción prevista en la norma comunitaria, de introducir más de un esquema en su normativa, dejando a las sociedades la facultad de elegir sobre su utilización. Si bien en nuestro caso, la elección queda reducida a optar, o no, por la elaboración de la cuenta de pérdidas y ganancias en forma de estado, ya que su presentación se prevé en el PGC de 1990, sólo con carácter voluntario e incluida dentro de la memoria en la nota 21.
En el presente capítulo destacaremos la importancia de la Cuenta Analítica como un útil de interés para el análisis económico de la empresa, viéndose el mismo favorecido por la determinación de los saldos intermedios de gestión, (producción, valor añadido) que son los verdaderamente representativos de la actividad desarrollada por una entidad, los cuales poseen la característica de ser independientes de los importes destinados a la dotación de amortizaciones y provisiones, que por determinarse de distinto modo en cada empresa pueden distorsionar la comparación de magnitudes en las que influyen. También son independientes de la estructura financiera que la empresa ha mantenido en el período, ya que en estas variables no inciden los gastos ni los ingresos financieros. Tampoco inciden los resultados de las operaciones extraordinarias, que precisamente por su carácter de eventuales, no son representativas del normal desarrollo de la gestión.
Además los saldos intermedios comentados, se completan en nuestro estado de pérdidas y ganancias con un progresivo escalonamiento de los resultados, permitiendo discernir en diferentes niveles el conjunto de operaciones propias o ajenas a la explotación, de las que se consideran como extraordinarias y de carácter financiero, hasta concluir con el beneficio o pérdida global del ejercicio antes y después de impuestos.
Por lo manifestado hasta ahora, creemos de interés destacar la utilidad de esta cuenta, denominada «Analítica», que ya en su título pone de relieve la capacidad de análisis que frente a otros formatos aporta. Ciertamente, hasta la aparición de este modelo en nuestro país, los usuarios inexpertos en la información contable, no estaban en condiciones de informarse de datos tan relevantes como el volumen de producción alcanzado, o de la riqueza que la empresa había generado en el periodo como consecuencia de su actividad y que posteriormente debía distribuir entre los diversos partícipes colaboradores de su obtención.
A partir de la puesta en práctica de la misma, los empresarios podrán disponer de un medio capaz de ofrecer una información básica para evaluar la vida económica pasada de la empresa y estar en disposición de planificar en mejores condiciones su previsible evolución.
Como es sabido, la Cuarta Directiva de la CEE (78/660/CEE) permitió a los Estados Miembros la posibilidad de introducir en sus legislaciones nacionales uno o varios modelos de cuentas anuales de entre los previstos en su texto.
De las opciones contempladas para la presentación de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, nuestra Ley de Sociedades Anónimas se inclinó por mantener la continuidad en la tradición contable; esto es, estableció una clasificación de gastos e ingresos por naturaleza con disposición horizontal, y el plan contable de 1990 promulgado como desarrollo reglamentario de la Ley Mercantil, reguló la presentación obligatoria de los resultados en un formato con el mismo criterio, aunque con mayor desglose para el conjunto de cuentas que la integran.
Las modificaciones sustanciales introducidas por el PGC respecto al contenido de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, han venido dadas por los cambios realizados en la estructura de los grupos de gastos e ingresos, llevados a cabo con el fin de facilitar un cálculo más económico de los resultados, pretendiendo favorecer con ello la determinación de magnitudes tan relevantes para el análisis de la actividad empresarial como el valor añadido generado.
No es de extrañar tal orientación de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias encaminada a la obtención del valor añadido, pues ante todo, es un importante instrumento de análisis que da idea de las rentas generadas por la empresa y de su reparto, sin olvidar su carácter de elemento de conexión entre la micro y la macro contabilidad en la medida en que el agregado del valor añadido de todas las empresas conduce a una magnitud próxima a la renta nacional. No obstante, la realidad plasmada en la Ley ha sido contradictoria con tales argumentos, puesto que la cifra de valor añadido y demás saldos intermedios de gestión no están recogidos expresamente entre las Cuentas Anuales obligatorias .
La razón que, a nuestro modo de ver lo justifica es que, desde sectores oficiales no se estimó oportuno introducir innovaciones importantes, que sin repercutir directamente en las exigencias de la información externa, provocasen costes adicionales de adaptación.
Por tanto, aunque tales avances no encontraron acomodo entre las normas reguladoras de la presentación obligatoria de cuentas, al menos sabemos que a partir del PGC de 1990 disponemos de una interesante novedad en nuestras prácticas, consistente en elaborar cuentas de pérdidas y ganancias siguiendo un modelo opcional dentro de las posibles que ofrece la IV Directiva, concretamente, aquel que responde a una clasificación de ingresos y gastos por naturaleza y presentación en forma de estado. Con lo cual, España, como país miembro de la CEE utiliza la opción prevista en la norma comunitaria, de introducir más de un esquema en su normativa, dejando a las sociedades la facultad de elegir sobre su utilización. Si bien en nuestro caso, la elección queda reducida a optar, o no, por la elaboración de la cuenta de pérdidas y ganancias en forma de estado, ya que su presentación se prevé en el PGC de 1990, sólo con carácter voluntario e incluida dentro de la memoria en la nota 21.
En el presente capítulo destacaremos la importancia de la Cuenta Analítica como un útil de interés para el análisis económico de la empresa, viéndose el mismo favorecido por la determinación de los saldos intermedios de gestión, (producción, valor añadido) que son los verdaderamente representativos de la actividad desarrollada por una entidad, los cuales poseen la característica de ser independientes de los importes destinados a la dotación de amortizaciones y provisiones, que por determinarse de distinto modo en cada empresa pueden distorsionar la comparación de magnitudes en las que influyen. También son independientes de la estructura financiera que la empresa ha mantenido en el período, ya que en estas variables no inciden los gastos ni los ingresos financieros. Tampoco inciden los resultados de las operaciones extraordinarias, que precisamente por su carácter de eventuales, no son representativas del normal desarrollo de la gestión.
Además los saldos intermedios comentados, se completan en nuestro estado de pérdidas y ganancias con un progresivo escalonamiento de los resultados, permitiendo discernir en diferentes niveles el conjunto de operaciones propias o ajenas a la explotación, de las que se consideran como extraordinarias y de carácter financiero, hasta concluir con el beneficio o pérdida global del ejercicio antes y después de impuestos.
Por lo manifestado hasta ahora, creemos de interés destacar la utilidad de esta cuenta, denominada «Analítica», que ya en su título pone de relieve la capacidad de análisis que frente a otros formatos aporta. Ciertamente, hasta la aparición de este modelo en nuestro país, los usuarios inexpertos en la información contable, no estaban en condiciones de informarse de datos tan relevantes como el volumen de producción alcanzado, o de la riqueza que la empresa había generado en el periodo como consecuencia de su actividad y que posteriormente debía distribuir entre los diversos partícipes colaboradores de su obtención.
A partir de la puesta en práctica de la misma, los empresarios podrán disponer de un medio capaz de ofrecer una información básica para evaluar la vida económica pasada de la empresa y estar en disposición de planificar en mejores condiciones su previsible evolución.
Estados Financieros: La Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica
Esta lección analiza la cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica como un útil de interés para el análisis económico de la empresa.

Este formato además destacar aspectos como los saldos intermedios de gestión (producción, valor añadido) y la distribución de rentas que son los verdaderamente representativos de la actividad desarrollada por una entidad.

Este formato además destacar aspectos como los saldos intermedios de gestión (producción, valor añadido) y la distribución de rentas que son los verdaderamente representativos de la actividad desarrollada por una entidad.
- INTRODUCCIÓN (Click)
- OBJETIVOS (Click)
- APARTADOS (Click)
Apartados: De la Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica
I .- La Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica (Click)
II .- Definición y Formato de la Cuenta Analítica (Click)
III .- Interés de una Presentación Vertical (Click)
Objetivos: De La Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica
- Definir la cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica
- El Interés de una Presentación Vertical
- Los Saldos Intermedios de Gestión
- La Distribución de Rentas
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