viernes, 10 de febrero de 2012

CiberEmpresarial: Interés de una presentación vertical.

Interés de una presentación vertical.

La Cuenta Analítica tiene como fin fundamental determinar un conjunto de magnitudes, algunas de ellas no disponibles en el modelo de Cuenta de Pérdidas y Ganancias obligatorio, aptos para el análisis económico. En el primer tramo de la Cuenta se sitúan los saldos intermedios de gestión, a partir de los cuales se lleva a cabo la distribución de rentas entre los factores de la producción, expresando a su vez, los resultados parciales de diversa naturaleza.


Los saldos intermedios de Gestión

En una primera aproximación, hemos de destacar que la cuenta «Analítica», incorpora información de tres magnitudes relevantes en el estudio de la actividad empresarial.

Así comienza expresando la cifra de negocios, compuesta de las ventas y prestación de servicios, más otros ingresos de la explotación, cuya información es de interés por dar a conocer la introducción de la empresa en el mercado, siendo sin embargo insuficiente para apreciar la actividad total desarrollada, de la que informará el valor de la producción, obtenido de incorporar a las ventas, o producción vendida, la que permanece en almacén, o producción almacenada, más la elaborada por la empresa para sí misma, o producción inmovilizada.

Pero la importancia económica de la actividad empresarial no se obtiene de las anteriores magnitudes, sino que se extrae de la determinación del valor añadido, al cual se llega deduciendo de la producción las adquisiciones exteriores necesarias para alcanzar ese determinado nivel de actividad.

Con el fin de facilitar el estudio del análisis de la actividad empresarial, clarificamos a continuación la obtención de los tres niveles informativos mencionados.


Cifra de negocios

Es el equivalente monetario de la producción vendida, incluyendo además la prestación de servicios y otros ingresos de la explotación; teniendo claro que, únicamente se contemplan en este apartado los ingresos procedentes de actividades ordinarias, o sea, actividades regulares, recurrentes o cíclicas de la empresa, independientemente de que sean propias, profesionales o principales de la empresa, o secundarias, ajenas o extrafuncionales.

Según el PGC el importe neto de la cifra anual de negocios se determinará deduciendo del importe de las ventas de los productos y de las prestaciones de servicios, correspondientes a las actividades ordinarias de la empresa, el importe de las bonificaciones y demás reducciones sobre las ventas y el impuesto sobre el valor añadido y otros impuestos directamente relacionados con las mismas. (norma 9ª de elaboración de la cuentas anuales PGC). Por tanto, este primer nivel informativo se obtiene del siguiente modo:


_________________________________________________
Ventas de . . . (700/705)
- Devoluciones de ventas (708)
- Rappels sobre ventas (709)
_________________________________________________
Ventas netas (70)
_________________________________________________
+ Ingresos por arrendamientos (752)
+ Ingresos de propiedad cedida en explotación (753)
+ Ingresos por comisiones (754)
+ Ingresos por servicios al personal (755)
+ Ingresos por servicios diversos (759)
+ Exceso de provisión para riesgos y gastos (790)
_________________________________________________
CIFRA DE NEGOCIOS
_________________________________________________


La cifra de negocios, es una primera aproximación al análisis de la actividad desarrollada por la entidad, útil para informar acerca de la importancia de la empresa en el mercado, así como de su posible evolución. Esta información encuentra un interesante complemento en la nota 17ª de la memoria del PGC regulando con carácter obligatorio el establecimiento de una distribución por segmentos de la cifra de negocios en actividades y mercados geográficos.


Valor de la producción.

La cifra de producción viene determinada por el valor de venta de los productos terminados y/o de los servicios facturados, incluyendo la variación de existencias de productos terminados y en curso de fabricación, más la producción que queda en el seno de la empresa a título de inversión.

Así pues, la producción representa mucho mejor que la cifra de negocios, el valor que la empresa ha producido en el ejercicio; sin embargo, hay que hacer notar que se trata de un valor heterogéneo, puesto que mide las ventas, a precio de mercado, y las existencias y trabajos realizados por la empresa para sí misma, a precio de coste de producción.

Su modo de obtención es el siguiente:


___________________________________________________________
Cifra de negocios
+ Variación de existencias de productos terminados y en curso (71)
+ Trabajos realizados por la empresa para su inmovilizado (73)
+ Subvenciones a la explotación (74)
____________________________________________________________
= VALOR DE LA PRODUCCIÓN
____________________________________________________________


Es necesario observar que junto a los elementos constitutivos de la producción, se incluyen las subvenciones a la explotación. En otras ocasiones ya nos hemos manifestado a favor de esta inclusión, por entender que en cualquier caso, esos ingresos deben considerarse como derivados de las ventas , siendo claro en aquellas situaciones en las que el precio del producto pagado por el cliente se completa hasta el precio de venta con aportaciones en forma de subvención, pero también justificable en los que la subvención se dirige a financiar déficits del ejercicio.






















Es como decir que en estas situaciones el precio tiene dos componentes: el importe pagado por el cliente y la cuantía asignada por la subvención, siendo conscientes que aunque ésta última no la gane en el mercado, si que la obtiene la empresa y luego la reparte. Ver al respecto Gallizo J.L. (1990).
En este mismo sentido se manifiesta N. Guedj indicando que en determinados sectores de actividad, las subvenciones son un verdadero complemento del precio, representando la contrapartida de la obligación de vender a un precio que no es el de mercado (1986, p. 94)


La solución expresada por el PGC nos parece la más adecuada, máxime si pensamos que ello ha supuesto apartarse en este punto concreto del esquema de plan francés, en cuya filosofía se basa nuestra planificación contable. No obstante, en nuestro vecino país, la disposición final de las subvenciones a la explotación en el estado de resultados no fue unánimemente apoyada, generando largas discusiones en los trabajos previos a la aprobación del PCG de 1982, hasta el punto que los profesionales franceses han reconocido posteriormente, en un documento publicado por la "Ordre des Experts Comptables", que aunque las subvenciones a la explotación no son un producto de la empresa, sino una simple transferencia del Estado hacia la empresa, una óptica más económica aconseja que se integren en la producción y no que queden en el nivel de cálculo del Excedente Bruto de la Explotación, como prevé el PGC de 1982. (1982, p. 46). Ver cuadro 6.2.

A nadie se le escapa que el origen de la controversia está, en que en una concepción global, es decir, a nivel nacional, el concepto de producción no incluye, en ningún caso, las subvenciones; pero hemos de advertir que tampoco incluye otras partidas concretas de ingresos y gastos, cuyas diferencias de tratamiento entre un sistema y otro siempre será necesario ajustar. Sin embargo, con el criterio adoptado por el plan español se consigue para el cálculo empresarial, situar las subvenciones a la explotación dentro del significado económico que realmente representan.

Con respecto a la partida de trabajos realizados por la empresa para su inmovilizado, hemos de indicar que forman parte del valor de la producción ya que suponen la contrapartida de los gastos realizados por la empresa utilizando sus equipos y personal que posteriormente son activados, amortizándose en los ejercicios siguientes a medida que son consumidos. Según el texto del PGC, la valoración de los mismos se obtiene añadiendo al precio de adquisición de las materias primas y otros materiales consumibles, los costes directamente imputables a dichos bienes, pudiendo añadirse también, la parte que razonablemente corresponda a costes indirectamente imputables a los bienes de que se trate.

Concretamente, el Plan permite la inclusión en el coste de producción de los gastos financieros, siempre que tales gastos se hayan devengado antes de la puesta en funcionamiento y correspondan a financiación ajena destinada a financiar la fabricación de inmovilizado. A nuestro modo de ver, y con la perspectiva que da la Cuenta Analítica orientada en parte, a determinar los mencionados saldos intermedios, entendemos que las cargas financieras relacionadas con este concepto, no deberían incluirse en dicha cuenta, ya que no significan algo producido por la empresa; entenderíamos como un mejor criterio llevarlas junto a las demás cargas financieras activadas del subgrupo 27 de Gastos a distribuir en varios ejercicios.


Valor añadido.

Es el elemento informativo central del estado de pérdidas y ganancias en su formulación vertical. El valor añadido representa los recursos generados por la actividad de los factores productivos internos de la empresa, es decir, capital y trabajo; por tanto, entendemos se trata de la verdadera producción económica de una entidad. En este sentido, el valor añadido también expresa la importancia económica de la empresa en el conjunto de la producción nacional, dado que el ?VA = PIB. Sobre esta base, determinadas instituciones financieras en nuestro país presentan estados de distribución de VA en sus informes anuales, queriendo poner de manifiesto, por un lado, la importancia de sus realizaciones sociales, y por otro, la contribución efectuada individualmente al producto interior bruto.

La obtención de valor añadido en nuestro estado de pérdidas y ganancias es como sigue:


__________________________________________
Valor de la producción
__________________________________________
- Compras netas (60)
+ Variación de existencias (61)
- Gastos externos de explotación (603 ...)
- Otros tributos (631)
__________________________________________
VALOR AÑADIDO DE LA EMPRESA
__________________________________________


Observamos que este concepto normalizado por la Cuenta Analítica, es el de un valor añadido bruto, para cuya determinación no se han computado las amortizaciones y provisiones en el apartado de "gastos externos de explotación"; por tanto, estamos de acuerdo en que tales dotaciones hayan de entenderse como una asignación en el reparto del valor añadido, del mismo modo que lo son los demás fondos autogenerados por la empresa.

Además del ya comentado caso de las subvenciones, hemos de citar otro aspecto en el que la Cuenta Analítica no coincide con la metodología del plan francés, nos referimos a la situación asignada a la cuenta de "Otros tributos" es decir, impuestos propios de la actividad, sin incluir el IVA, Los cuales se contemplan dentro del epígrafe «gastos externos y de explotación», y que por tanto son influyentes en la determinación del valor añadido. En este caso no podemos coincidir con el plan español, puesto que tales tributos deben formar parte de la distribución del valor añadido, del mismo modo que ocurre con el impuesto sobre sociedades. Es decir, se trata de una remuneración al Estado en forma de impuestos y por tanto, en la cuenta de pérdidas y ganancias, deberían figurar dentro del apartado «otros gastos», después de haber obtenido el valor añadido.


Distribución de rentas generadas por la entidad.

Hemos indicado que la obtención del valor añadido, en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias Analítica, se determina como diferencia entre la producción del período, (incluidas las subvenciones a la explotación) y los consumos exteriores. En este apartado queremos poner de manifiesto que esa riqueza generada es posteriormente distribuida entre los diferentes partícipes que han contribuido a su formación. Al mismo tiempo hemos de aclarar que el total de rentas percibidas por ellos, en muchos casos no sólo procederán del valor alcanzado por la actividad de la empresa (VA) sino que también en ese montante se integrarán rentas generadas en otras unidades económicas llegadas a la empresa en forma de dividendos, intereses etc., además de resultados de operaciones extraordinarias, representativas de plusvalías o de ganancias atípicas.

De cualquier modo, debido a las obligaciones sociales que acarrea la empresa en su actuación, inseparables de su función económica, será de gran interés para los destinatarios de las de rentas y para la propia entidad, disponer de una adecuada información que muestre el porcentaje de participación de cada uno de los grupos implicados en la actividad productiva, sobre el total de rentas generadas por la empresa en el período, expresándolo como sigue:

















 

Retribución de un determinado grupo
________________________________ x 100
Total de rentas


Los grupos de partícipes mencionados son los empleados remunerados por su trabajo; los proveedores de capital ajeno, o prestamistas, remunerados con los intereses de las deudas; el Estado, a través de los impuestos; los accionistas con dividendos y la propia empresa, para mantenimiento y expansión de activos, con dotaciones a amortizaciones y provisiones,
y reservas.

(Ver cuadro 6.3)




Remuneración a los empleados.

En este apartado distinguimos las retribuciones a trabajadores en cualquier forma o concepto, incluyendo las cuotas a la Seguridad Social, a cargo de la empresa y otros gastos de carácter social, como por ejemplo las aportaciones complementarias de pensiones.

También deben incluirse como valor añadido aplicado al personal, los importes entregados a los trabajadores en concepto de gratificaciones por participación en beneficios, los cuales no tienen una cuenta especifica en nuestro plan, por tanto figuran dentro del capitulo de gastos de personal, comprendiendo las cuentas del subgrupo 64.

El grupo de empleados es uno de los que más le interesa la información que ahora comentamos, viéndose muy a menudo tomando decisiones sobre sus relaciones con la empresa en cuanto que ésta es distribuidora de rentas. Tal es así, que los empleados han de decidir sobre multitud de cuestiones en aspectos que les vinculan con la empresa, a veces individualmente y otras de modo colectivo. En este sentido, han de decidir si aceptan o no un empleo; qué cantidad de su tiempo han de dedicar en función de las rentas esperadas, etc.; por otro lado sus representantes deberán fijar en colaboración con la empresa la estructura de los sueldos para cada período, y negociar cualquier tipo de prestaciones sociales complementarias. En cualquier caso, su participación sobre el reparto global, será el eje sobre el que gire la mayor parte de peticiones colectivas del mencionado grupo.

El ratio de retribución a los empleados vendrá dado según el siguiente porcentaje:



Gastos de Personal
__________________ x 100
Total de rentas


Dicho ratio expresa el importe que la empresa ha destinado en concepto de gastos de personal para lograr obtener 1 u.m. en concepto de rentas generadas. Una mejora del ratio representará un incremento en la productividad laboral. Desde el punto de vista de los trabajadores, el ratio muestra su participación con relación a los demás beneficiarios en la distribución, pudiendo argumentarse como una reivindicación laboral, o como un incentivo al aumento de productividad en el trabajo, el mantenimiento de un cierto paralelismo entre tasa de crecimiento real en el volumen de rentas generadas por unidad salarial y el importe de gastos de personal en términos reales.


Remuneración al Capital Ajeno.

En este apartado consideramos la retribución al capital financiero externo utilizado por la empresa, devengados durante el período en concepto de intereses. Las cuentas a considerar son las comprendidas en el subgrupo 66 Gastos financieros.

En términos económicos, la retribución al capital ajeno es entendida como un factor de producción y como tal se ha de considerar en el análisis de la distribución de rentas, aceptando el carácter cambiante de las tasas de interés, en función, no de la actividad propia de la empresa, sino de las circunstancias particulares del mercado financiero.

La proporción en reparto global de rentas destinadas a los suministradores de capital ajeno vendrá dada por el ratio:


Gastos financieros
________________ x 100
Total de rentas

El cual informa del importe en concepto de intereses de deuda que la empresa a devengado como remuneración al capital ajeno para obtener 1 u.m. en las rentas generadas. El resultado del ratio, puede asimismo ser usado por las instituciones financieras en análisis temporal, como un indicador más en la predicción del retorno esperado por intereses, y en consecuencia deducir el riesgo asimilado a sus créditos.


Aportación al Estado.

Aunque en algunos casos no se cuente con que el Estado es factor contribuyente en la producción de las empresas, es innegable que juega un papel de agente económico de gran importancia, colaborando de forma indirecta con la actividad productiva del sector empresarial. En efecto, «el Estado apoya con inversiones de estructura, aparte de prestar otros servicios de infraestructura a la creación de valor, el Estado representado por el Fisco u órgano económico recaudador y administrador de impuestos y otros ingresos, efectúa las inversiones precisas para el desarrollo del sistema socio-económico»

La aportación de la empresa al Estado se efectúa a través de los impuestos que debe pagar periódicamente, teniendo presente que a efectos de determinar el montante de esa contribución, sólo podremos computar el impuesto sobre el beneficio y otros tributos ligados directamente a la explotación; es decir, aquéllos impuestos en los que la empresa soporta el gravamen, viendo disminuido su patrimonio en el importe del tributo. Por consiguiente, deberán quedar fuera de este cómputo las retenciones de rentas de capital que la empresa practique sobre intereses de préstamos, o sobre dividendos de acciones, también las retenciones en nómina de los trabajadores por impuesto de la renta, y el importe correspondiente de Hacienda Pública acreedor por IVA, en estos casos, la empresa es un simple recaudador con la consideración de sujeto pasivo jurídico, pero no económico. Tales aportaciones corresponden a otros contribuyentes, como son, consumidores de bienes y servicios, trabajadores, accionistas, obligacionístas, etc.
Por tanto, contablemente esta remuneración se concreta en la cuentas:



630 Impuesto sobre beneficios
631 Otros tributos




El ratio correspondiente a la participación del Estado quedará como sigue:












Impuesto sobre el beneficio + Otros tributos
____________________________________________ x 100
Total de rentas


Retribución al Capital Propio y a la Empresa.

A diferencia del EVA, la Cuenta Analítica no refleja el modo en que se ha distribuido el beneficio entre los partícipes del mismo, por ello no es posible que distingamos la asignación de rentas generadas entre los socios, con dividendos, y la propia empresa en forma de autofinanciación, por lo que tratamos ambas en el mismo apartado.

Por un lado, está el beneficio asignable a los propietarios, como remuneración al capital invertido en la entidad y percibido directamente por ellos a través de la distribución de dividendos, tanto a cuenta como complementarios. Contablemente, el importe se obtendrá del saldo de la cuenta de pérdidas y ganancias en la cuantía acordada por la Junta General de Accionistas destinada al dividendo activo.

De lo que si nos informa la Cuenta Analítica, es de la distribución de rentas con una óptica más amplia a la que ofrece la cuenta de pérdidas y ganancias horizontal, y la propia propuesta de distribución de beneficios, centrada en la alternativa de repartir dividendos o retener beneficios en forma de reservas. Verdaderamente, una visión de mayor alcance debe prestar atención en cómo se distribuye el valor añadido entre trabajo y capital, lo cual en muchas ocasiones puede ser expresivo del grado de desarrollo alcanzado por un determinado país, o sencillamente, de la pertenencia de una organización a una determinada rama industrial, distinguiendo a la empresa, o sector altamente tecnificado, del que basa su actividad en la utilización intensiva de mano de obra según se retribuya a ambos factores.

Así por ejemplo, desde el punto de vista interno de la empresa, esta mayor amplitud, puede ayudar a establecer soluciones a los bajos índices de productividad mediante incentivos, en función del crecimiento experimentado por la empresa.

Por otro lado nos informará de la generación propia de recursos; tanto en lo referente a dotar las correspondientes amortizaciones y provisiones del período, como a constituir las oportunas reservas que permitan fortalecer el potencial económico empresarial.

Las cuentas que recogen dichos conceptos son:



68. Dotaciones para amortizaciones

69. Dotaciones a las provisiones 
11. Reservas (Dotaciones del período)


Por tanto, dos conceptos hemos de distinguir como integrantes de tal aplicación: uno las dotaciones a las amortizaciones y provisiones, y otro el excedente final que queda una vez distribuidos los importes correspondientes al resto de participes. La suma de dotaciones a amortizaciones y provisiones y reservas, medirá los fondos autogenerados internamente


Descripción de los resultados parciales.

Después de ofrecer la información intermedia acerca de la actividad desarrollada por la empresa, la "cuenta de pérdidas y ganancias analítica", de modo semejante a su correspondiente de presentación horizontal, distingue de forma escalonada, tres conceptos de resultados distribuidos en cinco niveles de información.

En primer lugar, los que se derivan de las operaciones de tráfico, este es el resultado de la explotación; en segundo lugar, los de naturaleza financiera, de donde se obtiene el resultado de las actividades ordinarias y por último, los resultados procedentes de operaciones de carácter excepcional, conduciendo la agregación de ellos al beneficio, o pérdida del periodo, resultado después de impuestos. (ver cuadro 6.4)

Esquemáticamente, la secuencia seguida en su obtención es la siguiente:




Resultado Bruto de la Explotación (R.B.E.). Es el resultado económico de la empresa, representativo de los logros alcanzados en el terreno industrial y comercial. Se obtiene deduciendo del valor añadido, básicamente, los gastos de personal. De él se extraen conclusiones sobre la actividad principal y en consecuencia de su supervivencia y capacidad de desarrollo en el futuro por lo que ha de ser considerada como cifra básica en el análisis de la gestión. 

Es muy interesante relacionar este resultado con la cifra de negocios, de tal modo que establecemos el ratio RBE/Cifra de negocios, para indicar que la producción del período, aunque sea no vendida genera actividad, pero no rentabilidad financiera. De tal modo que teniendo en cuenta esta información, la empresa podrá hacer sus previsiones, contando con una estructura comercial y productiva estable, sobre la base del volumen de negocio que ha de alcanzar para obtener el resultado bruto deseado.

Este resultado es un concepto semejante al Excedente Bruto de la Explotación del plan francés, representa el sobrante de las ventas, una vez cubiertos los costes corrientes, siendo, por tanto equivalente al incremento del fondo de maniobra por las operaciones de explotación del periodo.

Anteriormente hemos expresado nuestra opinión sobre el lugar apropiado para situar la cuenta de "Otros tributos", indicando que es en este nivel de R.B.E, donde deberían figurar aquellos tributos relacionados con la explotación. En este sentido objetamos la posición adoptada por el PGC, que los incluye en la Cuenta Analítica junto a las adquisiciones exteriores, entendemos que desvirtuando la determinación del valor añadido.



Resultado Neto de la Explotación (R.N.E.). Es el resultado de la actividad típica de la empresa al que se llega deduciendo del R.B.E, las dotaciones a amortizaciones y provisiones; descontando de estas últimas, las provisiones aplicadas a su finalidad que hubieran sido recuperadas.

El R.N.E. será un mejor indicador que el resultado bruto en aquellas situaciones en que la empresa haya tenido en el período importantes variaciones en el capital inmovilizado al servicio de la explotación, que hayan supuesto aumentos o disminuciones en las dotaciones a las amortizaciones.



Resultado de las Actividades Ordinarias (R.A.O.). Se compone de dos corrientes distintas de resultados: de la explotación y financiera. Por tanto, este saldo expresa el excedente creado por la actividad de la entidad, teniendo en cuenta la estructura financiera que ha sido necesario mantener en su desarrollo, de forma que, por ejemplo al relacionar el R.A.O. con el importe de activo neto, se podrán obtener conclusiones sobre la eficacia con la que ha actuado la empresa en la utilización de sus inversiones productivas.


Resultado Antes de Impuestos (R.A.I.). También en este nivel confluyen dos tipos de resultados; por un lado, el Resultado de las Actividades Ordinarias y por otro, el Resultado de las Actividades Extraordinarias, es decir, ingresos y gastos de la actividad propia de la empresa con pérdidas y ganancias derivadas de operaciones no habituales en la actividad normal, de cuya confrontación se obtiene el resultado total del período, a falta únicamente del impuesto sobre el beneficio, que por considerarse un gasto más del ejercicio, una vez deducido, dará lugar a un último nivel de resultados, este es, elResultado después de impuestos; es decir, el resultado global de la empresa, beneficio o pérdida.



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